Actividad: Cuaderno de poesía.
¿Qué vamos a escribir en nuestro cuaderno de poesía?
1. Seis poemas de los que se incluyen en la presentación que tenéis a continuación. Los poemas deberán estar escritos a mano y cada uno presentará las siguientes partes:
a) Título del poema y del libro en el que se ha publicado, fecha aproximada y nombre del autor.
b) Explicación de los posibles temas presentes en el poema y reflexión personal sobre lo que nos sugiere a nosotros (Mínimo cinco líneas).
c) Selección de dos o más versos que nos llamen en especial la atención, analizando las palabras, imágenes y posibles figuras retóricas que aparezcan en ellos.
d) Ilustración del poema en relación a su significado.
e) Opinión personal.
2. Un poema de libre elección, que os guste, o podéis investigar en algún libro que tengáis en casa o en internet, con un breve comentario personal sobre él.
Blogs de poesía:
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Zumo de poesía.
El lenguaje de los puños.
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Literatura y poesía 2.0.
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viernes, 6 de mayo de 2016
lunes, 29 de febrero de 2016
Lope de Vega "Un soneto me manda hacer Violante"
Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.
Ya estoy en el segundo y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
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3º ESO,
Poesía,
Siglos de Oro
lunes, 26 de enero de 2015
CSI de los alumnos sobre poesía
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1º ESO,
Poesía,
Rutinas de pensamiento
lunes, 19 de enero de 2015
CSI sobre la poesía
Vamos a identificar y pensar qué es para nosotros la poesía, para ello vamos a elegir:
- Un color que refleje para ti la esencia de la poesía.
- Un símbolo que sientas que encarna mejor esa esencia.
- Una imagen (dibujo) que represente la idea de lo que es para ti la poesía.
Este es el formato que debe presentar tu CSI (Color, Símbolo, Imagen):
A continuación, explícalo brevemente en tu dibujo y compártelo con tus compañeros.
- Un color que refleje para ti la esencia de la poesía.
- Un símbolo que sientas que encarna mejor esa esencia.
- Una imagen (dibujo) que represente la idea de lo que es para ti la poesía.
Este es el formato que debe presentar tu CSI (Color, Símbolo, Imagen):
A continuación, explícalo brevemente en tu dibujo y compártelo con tus compañeros.
Etiquetas: 1º ESO, 2º ESO, 3º ESO, 4º ESO
1º ESO,
Poesía,
Rutinas de pensamiento
martes, 2 de diciembre de 2014
Taller de poesía: Romances
Un romance es un poema formado por versos de arte menor de ocho sílabas (octosílabos), con rima asonante (riman solo las vocales) en los versos pares.
El esquema métrico es el siguiente: -, a, -, a, -, a, -, a, -, a, -, a, ...
Ejemplos de romances:
Romance anónimo, perteneciente al Romancero Viejo, siglos XIV-XV.
Romance del prisionero
Que por mayo era por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuando es de día
ni cuando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
ROMANCE DEL DUERO
Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quien pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Gerardo Diego, 1922
ROMANCE DE LA LUNA
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

El esquema métrico es el siguiente: -, a, -, a, -, a, -, a, -, a, -, a, ...
Ejemplos de romances:
Romance anónimo, perteneciente al Romancero Viejo, siglos XIV-XV.
Romance del prisionero
Que por mayo era por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuando es de día
ni cuando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
ROMANCE DEL DUERO
![]() |
| Foto de Lorenzo Martín Iglesias Zamora, El Duero (Flickr) |
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| Foto de Alfredo Miguel Romero, El Duero en su nacimiento (Flickr) |
Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quien pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Gerardo Diego, 1922
ROMANCE DE LA LUNA
(a Conchita García Lorca)
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Federico García Lorca, 1928
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1º ESO,
Poesía,
Taller de poesía
martes, 11 de noviembre de 2014
Taller de poesía
Comenzamos el Taller de la Biblioteca analizando y experimentando qué es la poesía. Hemos elegido tres textos poéticos: el primero, una rima de Gustavo Adolfo Bécquer, que acompañamos con un enlace al LIM de Manuel Guerrero (Rima XXX); el segundo, un fragmento escrito en verso de la obra de teatro Don Juan Tenorio, de José Zorrilla; y, por último, un ejemplo de prosa poética, Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.
Bécquer
XXX
Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Don Juan Tenorio, José Zorrilla
Aquí está don Juan Tenorio
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Platero y yo, Juan Ramón Jiménez
A veces la prosa también se hace poesía, como en el caso de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. En ella destacan las sensaciones por encima de todo, gracias a la abundancia de adjetivos, imágenes y metáforas relacionadas con el color, la luz, el olor, el tacto... También adquiere gran expresividad mediante el ritmo, por ello se dice que esta obra es un conjunto de poemas escritos en prosa.
Para que pudieran percibir todo esto pedimos a los alumnos que cerraran los ojos y escucharan con atención este fragmento de la obra:

Bécquer
XXX
Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Don Juan Tenorio, José Zorrilla
Aquí está don Juan Tenorio
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Platero y yo, Juan Ramón Jiménez
A veces la prosa también se hace poesía, como en el caso de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. En ella destacan las sensaciones por encima de todo, gracias a la abundancia de adjetivos, imágenes y metáforas relacionadas con el color, la luz, el olor, el tacto... También adquiere gran expresividad mediante el ritmo, por ello se dice que esta obra es un conjunto de poemas escritos en prosa.
Para que pudieran percibir todo esto pedimos a los alumnos que cerraran los ojos y escucharan con atención este fragmento de la obra:
"Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tien' asero...Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo."
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tien' asero...Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo."
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